domingo, 10 de abril de 2016

Miedo

Ha sido una semana dura, mucho… Cuando crees que el camino es difícil y doloroso, de forma inesperada aparecen más piedras en él que te retan y te posicionan en un abismo agotador. 
A veces, sin poder remediarlo, me sitúo en el “porqué”. No entiendo ni encuentro las razones que me alivien, que me hagan entender el porqué siento que a pesar de mis esfuerzos, la vida no rueda cómo me gustaría…

Hace 5 años en mi familia pasó algo que nos cambió la vida. Desde entonces vivimos en una cuerda floja que continuamente nos desequilibra y asusta… En medio de todo este calvario, en el centro del miedo a perder a una persona vital en tu vida, escuchas frases cómo… “no me quieres dar un nieto” “vosotros para cuándo” “eso le haría muy feliz, que le dierais un nieto”… Y sólo me queda sonreír, con una de esas sonrisas falsas que me hieren lentamente y me asfixian en lo más profundo de mi ser…

Os confieso que me asusta. Qué pueda pasar, que pueda perderle y no haberlo conseguido… No haberle hecho abuelo. Este sentimiento es abismal y me produce vértigo.

Y ahí me encuentro, luchando contra viento y marea, entre el miedo y el esfuerzo, entre la esperanza y la desilusión, entre la incomprensión y la soledad… Sabiendo que el camino es largo y que las piedras permanecerán. Sabiendo que he de estar preparada, para todo lo que aparezca en él… Aprendiendo a saltar, a escalar o caer, lo que haga falta. Tomando conciencia de qué no depende de mí, y que el azar y el tiempo me dará las respuestas.


Lola 

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