lunes, 13 de marzo de 2017

Cariotipo

Hace un mes de nuestro último negativo. Después del batacazo no habíamos tenido visita aún en el Clínic. Cuando me llamaron y me dijeron 13 de marzo, me pareció una odisea. Un mes más? 

Hoy ha sido el día. 

El planteamiento de la Dra ha sido claro; vuestro historial muestra un fallo tubárico debido a la dificultad de tus trompas. Pero después de tantos fallos de implantación, debemos asegurarnos que no haya un fallo genético. 

Nos manda pruebas de Cariotipo (ahora???) y nos dice que tardan un mes y medio. Que en caso que salgan alteradas, deberíamos valorar DGP (diagnóstico genético preimplantacional),  pero que en este caso sería muy complicado, porque en este proceso se pierden muchos embriones y a menudo, no hay transferencia porque ningún embrión resulta sano... (cómo???)

Le pregunto, "y si salen bien?" Me dice que no hay más pruebas qué realizar (yo no le comento que me he hecho más pruebas inmunológicas por privado, para qué??? Aún no tenemos resultados...) 

Nos programa siguiente transferencia para mayo (tánto???) por si las pruebas salen bien y probamos con el blasto que tenemos congelado. 

Salimos de la visita exhaustos. Yo, muy triste. Enfadada y desesperada. Si éste era el planteamiento porqué esperar un mes para la visita? Porqué no nos hicieron antes los cariotipos? 

Otra vez esperar. Se acerca el verano. No me puedo creer que los obstáculos sigan en nuestro camino... Que aún no lo hayamos conseguido...

Lola 

miércoles, 1 de marzo de 2017

Tristeza

Hoy me levanté con esa necesidad imperiosa de contarlo todo sin tener que contar nada. Desperté un día más triste, envuelta en mis pensamientos débiles, rodeada de la fragilidad, la inestabilidad.
Y es que remontar no siempre es tan fácil, supone un gran esfuerzo, y a veces las fuerzas son insuficientes para conseguirlo... 


Sé que me entendéis, a vosotras no me da miedo explicaros que lloro en silencio. Que me preocupa en exceso no saber descentralizar la dificultad de ser madre, ahogarme en las ganas y sentir que la vida, incluso me está castigando. Os aseguro que me esfuerzo, que busco ilusionarme, que curo mis heridas y las remiendo para que cicatricen. 


Pero existen estos días, los hay, están aquí conmigo. Es tan fuerte la tristeza que cobija en mi interior, que no siempre consigo acariciarla con luz. Lo intento, quiero hacerlo. Aunque si me permitís, a vosotras que me leéis y me entendéis, dejarme que os grite desde la distancia que No Puedo Más. Que aunque rendirme no es una opción, pensarlo, aunque sea unos segundos, hoy es inevitable... 

Lola