sábado, 19 de agosto de 2017

Punto.. y final...

Seguramente ésta sea la entrada más difícil que escribo. Llevo días pensando en hacerlo, y aunque hoy, y ahora, no sea el momento más adecuado para hacerlo, siento una gran necesidad de hacerlo.

Ya os adelanté hace un tiempo que necesitaba parar mi mundo. Una tristeza indescriptible y una inquietud perseguidora me obligaban a decir STOP a una etapa de mi vida que ha ocupado completamente mis pensamientos durante casi 5 años de mi vida… Demasiados seguramente. 5 años en los que he vivido (o bien sobrevivido) muchos momentos en los que me sentido muy sola y muy perdida…

En un par de meses perdí prácticamente 7 kilos. Sentía un nudo en mi estómago permanente que no me dejaba casi ni respirar. Mi cuerpo empezó a somatizar cuando empecé a escuchar a mi corazón. Sin pretenderlo, salió de él cosas muy importantes que me hicieron abrir los ojos y tomar decisiones cruciales.

Qué difícil ha sido y qué difícil está siendo… Os podría detallar muchos aspectos que he destapado, muchos miedos, inseguridades y debilidades que me han invadido y siguen estando presentes. Pero creo que no es necesario y que sin explicitarlo, tengo vuestra comprensión y cariño.

Todo me ha llevado a decidir seguir el camino de mi vida sola, separándome de J y diciendo “hasta luego” a la maternidad (me niego a pensar que me estoy despidiendo de ella para siempre…). Supongo que os podéis imaginar todo lo que esto ha supuesto para mí… pero no podía hacer otra cosa.  Os aseguro que ha sido algo que mi cabeza le ha dado muchas vueltas… pero algo que de alguna manera, ya iba presintiendo y que no quería ser consciente de ello…

Vosotras, que estáis en este camino de la infertilidad, sólo os puedo decir que nunca os olvidéis de vosotras. Que pase lo que pase, no dejéis de sentir que un proyecto de vida como el de ser madre, ha de ser complementario al amor y nunca, en ningún caso, insustituible. Intentar no perder vuestra esencia para ser feliz y no renunciéis a disfrutar de la vida, aunque a veces parezca prácticamente imposible.

Cierro mi “chiringuito”, puede que sólo sea temporal, aunque eso ahora mismo no lo sé… En breve, me dispongo a aventurarme en una nueva vida, anhelando ser muy feliz y buscando nuevas ilusiones y sueños que poder cumplir. Realmente necesito sentir, que aunque no haya conseguido ser madre, la vida me va a recompensar. En mi corazón no cabe más dolor…

Ánimo y suerte a todas. Sois unas guerreras y unas valientes. Sois únicas…

Un beso eterno 


Lola