sábado, 23 de abril de 2016

Las trompas

Parece que la causa de mi infertilidad está ahí, en mis trompas.

Durante el estudio de fertilidad, en la histerosalpingografia algo detectaron. Se comprobó que en mi trompa derecha el contraste no pasaba, pudiendo haber una obstrucción u otra complicación.
Después de esta prueba vino mi FIV, finalizando con la primera transferencia negativa (mayo 2015). Decidimos entonces pasar un verano tranquilos y reanudarlo en septiembre. Pero no pudo ser, pues un bache en el proceso nos desequilibró por completo.

La regla, cómo algo habitual en mí, se empezó a atrasar. Sobre el día 30 de mi ciclo empecé a manchar marroncillo, como siempre me pasa, así que lo viví como un aviso de la menstruación. Notaba muchos dolores de ovarios, como retortijones, que aliviaba con ibuprofeno. Recuerdo incluso que nos fuimos de excursión a la montaña y me encontraba fatal, con náuseas y mareos. Aunque supuse que el mismo esfuerzo físico (últimamente ya no hago deporte!!) me podía influenciar.
A día 35 de mi ciclo, seguía manchando. Ya empezaba a mosquearme y decidí hacerme una prueba de embarzo, pero los test que tenía en casa estaban caducados. Googlé y encontré respuestas para todo… Me hice el test y negativo! Seguía esperando la regla… Desesperada el día 39 del ciclo repetí… y sorpresa! Test positivo! Os aseguro que no me alegré. Sabía que algo iba mal, muy mal. Cómo estaba muy intranquila, dos días después fui a urgencias y mi beta salió muy baja, valor 30. En la eco no se veía saquito… El gine me comentó que seguramente sería un aborto bioquímico y en breve lo perdería.

4 días después empecé a sangrar, día 45 de mi ciclo. Pensé que ya lo estaba perdiendo… Pero increíblemente una semana después, cuando me repetían la beta, el valor salía a 2500. No entendíamos nada… fue dificilísimo!! No conseguían ver el saquito y dejamos pasar 48h, para valorar si lo estaba perdiendo o verificar que era extrauterino… Dos días después, la beta era de 4500. Fue entonces cuando vieron el saco en mi trompa izquierda. Como el valor era menor de 5000 me pusieron metrotexate, un fármaco muy agresivo que me ayudaría a perderlo, que elimina las células vivas de tu cuerpo. 
Pero todo empezó mal y acabó peor.. 4 días más tarde el valor de mi beta había ascendido a 10000 y era peligroso para mí. Dos días después, en el último control, me operaban de urgencias perdiendo definitivamente mi trompa izquierda… Fue un día muy muy muy triste. Antes de entrar a quirófano, valoramos con el equipo médico que si mi trompa derecha también estaba defectuosa, la deberían extraer también. Yo no podía soportar la idea de ser estéril, de saber con certeza que nunca podría ser madre de manera natural y pedí, por favor, que si aparentemente estaba bien, la mantuviéramos.

Afortunadamente así fue, aunque no tenemos garantías de su estado, incluso puede que esté perjudicando la implantación de nuestros embriones… Mi diagnóstico de infertilidad es “el misterio de mis trompas”

Pronto saldremos de dudas, ya que con la eco en 3D se podrá comprobar… Os lo confieso, estoy muy asustada… No quiero perder mi trompa derecha


Lola

sábado, 16 de abril de 2016

El tiempo

Qué relativo es el tiempo, a veces tan fugaz y placentero que nos deja un sabor de querer inmortalizarlo, sintiendo y queriendo que no pase, deseando que el reloj pare para que sus agujas no avancen y faciliten que se nos escapen los segundos, los momentos…

Qué sensación tan amarga la de la lentitud del tiempo. Ese espacio dónde te sientes encerrada y ahogada en los días. Cuando crees que un mes puede ser algo eterno, inalcanzable, cuando visualizas el tiempo desde la pérdida de oportunidades, desde el miedo a no avanzar y caminar hacia el destino correcto. Sabiendo que las agujas van en contra de tus deseos. 

Saber cómo vivir en ese espacio de tiempo dónde la duda y la incertidumbre se apoderan de tus sueños no es nada fácil. Tengo la manía de contar; los días, los ciclos, las veces… Es curioso sabéis, porqué sé que en el fondo eso es un defecto. Qué bien me hace el control? Es que me garantiza el éxito? O simplemente intensifica mi ansiedad de querer?

Pero qué sumamente fácil puede resultar la teoría, y que complicada el llevarla a la práctica… Tengo la certeza que diluir mi ansia de búsqueda es ideal para mí, para mi cabeza… pero sobretodo paras las heriditas de mi corazón. Pero qué os diré… que aún he de practicar mucho, aprendiendo a descontrolar el tiempo y a dejar pasarlo sin que eso sea el centro de mis miedos. 

Lola

domingo, 10 de abril de 2016

Miedo

Ha sido una semana dura, mucho… Cuando crees que el camino es difícil y doloroso, de forma inesperada aparecen más piedras en él que te retan y te posicionan en un abismo agotador. 
A veces, sin poder remediarlo, me sitúo en el “porqué”. No entiendo ni encuentro las razones que me alivien, que me hagan entender el porqué siento que a pesar de mis esfuerzos, la vida no rueda cómo me gustaría…

Hace 5 años en mi familia pasó algo que nos cambió la vida. Desde entonces vivimos en una cuerda floja que continuamente nos desequilibra y asusta… En medio de todo este calvario, en el centro del miedo a perder a una persona vital en tu vida, escuchas frases cómo… “no me quieres dar un nieto” “vosotros para cuándo” “eso le haría muy feliz, que le dierais un nieto”… Y sólo me queda sonreír, con una de esas sonrisas falsas que me hieren lentamente y me asfixian en lo más profundo de mi ser…

Os confieso que me asusta. Qué pueda pasar, que pueda perderle y no haberlo conseguido… No haberle hecho abuelo. Este sentimiento es abismal y me produce vértigo.

Y ahí me encuentro, luchando contra viento y marea, entre el miedo y el esfuerzo, entre la esperanza y la desilusión, entre la incomprensión y la soledad… Sabiendo que el camino es largo y que las piedras permanecerán. Sabiendo que he de estar preparada, para todo lo que aparezca en él… Aprendiendo a saltar, a escalar o caer, lo que haga falta. Tomando conciencia de qué no depende de mí, y que el azar y el tiempo me dará las respuestas.


Lola 

sábado, 2 de abril de 2016

La negativa

Hay tantos sentimientos y emociones durante la betaespera que cuándo llega la negativa, difícilmente sé describir o expresar cómo me siento... 

Ayer me levanté temprano, más temprano que habitualmente. Había de acercarme a las consultas externas de mi clínica para hacerme la analítica pertinente que dictaminaría mi estado. Por fin, después de largos y silenciosos 12 días sabríamos si aquel embrión que delicadamente me colocaron, había decidido agarrarse a mí y quedarse con nosotros durante un largo y maravilloso tiempo...

Ayer en Barcelona fue un día caótico! Amanece lloviendo. Día gris, me parece muy triste. 
A  las 8:20h analítica realizada y me dispongo a acercarme a una cafetería a reponer fuerzas antes de iniciar mi larga jornada laboral. Aún estaba tranquila... A las 9:30h llegada al trabajo. Empieza la espera y siento mis nervios a flor de piel...

Es curioso cómo no despego mis ojos de la pantalla del móvil. Espero que se ilumine y aparezca ese número tan largo. Reconozco que me cuesta concentrarme en el trabajo, y que van pasando los minutos, no rindo demasiado en esos momentos...aunque no me importa... Me digo a mí misma que estoy orgullosa, que estoy allí, y que sea cuál sea el resultado, acabaré exitosamente mi jornada laboral con la cabeza alta (hasta las 20h no plegaría...).

Esta vez, afortunadamente, a las 12:30h recibo la llamada. Noto cómo el corazón se acelera e incluso mis manos tiemblan...Siempre son las mismas palabras..

- Hola, (dicen mi nombre y apellidos), te llamo de la clínica para facilitarte los resultados de su beta. Lo siento, no tengo buenas noticias. La beta ha dado negativa...

A partir de aquí, el resto de palabras para mí son un sin sentido. Nada más me importa... ya sé que me volverán a llamar para darme cita. Yo sólo me quedo con la decepción. Otra vez ha pasado, y esta vez era la última... no me quedan embriones congelados. C'est fini por ahora... Me siento infinitamente triste... Mi cabeza es una bomba, son segundos inexplicables. 

Mi compañera de trabajo, que es un sol y una gran amiga, se acerca y me da ánimos. Aunque estoy fría, paralizada, y concentro mi energía en no romper a llorar. Intento reanudar mi trabajo, escribo algunos watshapps y sobre todo aviso a J. aunque sé que está trabajando y aún no podré hablar con él... Este estado de fortaleza dura más bien poco... en breves minutos exploto... Me ahogo y las lágrimas caen fuertemente por mis mejillas... 

Después de unos minutos de repetirme, "No lo entiendo, pq? Qué injusto!"... me recompongo y reanudo mi trabajo. Me siento fuerte y me digo a mí misma que ahora no es el momento de decaer. Finalizo el día cómo puedo, el cansancio me puede...

Sé que todo se removerá. Sé que flaquearé y que no podré sostener tanta presión. Otra decepción, esta vez tampoco ha podido ser, Veo el largo camino que nos toca recorrer y os aseguro que me ahogo. Pero he decidido darme un respiro y al menos, unos días, descansar de tanta presión. La betaespera ha sido muy muy muy dura. Y ahora, en cierta manera, siento un gran alivio... Me merezco tiempo para mí, para reorganizar mi cabeza y poner tiritas a mi corazón. Siento que está muy herido y que me pide un STOP. Y decido escucharlo y mimarlo, creo que se lo merece. Me lo merezco...

Lola