Parece que la causa de mi
infertilidad está ahí, en mis trompas.
Durante el estudio de fertilidad,
en la histerosalpingografia algo detectaron. Se comprobó que en mi trompa
derecha el contraste no pasaba, pudiendo haber una obstrucción u otra
complicación.
Después de esta prueba vino mi
FIV, finalizando con la primera transferencia negativa (mayo 2015). Decidimos
entonces pasar un verano tranquilos y reanudarlo en septiembre. Pero no pudo
ser, pues un bache en el proceso nos desequilibró por completo.
La regla, cómo algo habitual en
mí, se empezó a atrasar. Sobre el día 30 de mi ciclo empecé a manchar
marroncillo, como siempre me pasa, así que lo viví como un aviso de la
menstruación. Notaba muchos dolores de ovarios, como retortijones, que aliviaba
con ibuprofeno. Recuerdo incluso que nos fuimos de excursión a la montaña y me encontraba
fatal, con náuseas y mareos. Aunque supuse que el mismo esfuerzo físico
(últimamente ya no hago deporte!!) me podía influenciar.
A día 35 de mi ciclo, seguía
manchando. Ya empezaba a mosquearme y decidí hacerme una prueba de embarzo,
pero los test que tenía en casa estaban caducados. Googlé y encontré respuestas
para todo… Me hice el test y negativo! Seguía esperando la regla… Desesperada
el día 39 del ciclo repetí… y sorpresa! Test positivo! Os aseguro que no me
alegré. Sabía que algo iba mal, muy mal. Cómo estaba muy intranquila, dos días
después fui a urgencias y mi beta salió muy baja, valor 30. En la eco no se
veía saquito… El gine me comentó que seguramente sería un aborto bioquímico y
en breve lo perdería.
4 días después empecé a sangrar,
día 45 de mi ciclo. Pensé que ya lo estaba perdiendo… Pero increíblemente una
semana después, cuando me repetían la beta, el valor salía a 2500. No
entendíamos nada… fue dificilísimo!! No conseguían ver el saquito y dejamos
pasar 48h, para valorar si lo estaba perdiendo o verificar que era extrauterino… Dos
días después, la beta era de 4500. Fue entonces cuando vieron el saco en mi
trompa izquierda. Como el valor era menor de 5000 me pusieron metrotexate, un fármaco
muy agresivo que me ayudaría a perderlo, que elimina las células vivas de tu
cuerpo.
Pero todo empezó mal y acabó peor.. 4 días más tarde el valor de mi
beta había ascendido a 10000 y era peligroso para mí. Dos días después, en el
último control, me operaban de urgencias perdiendo definitivamente mi trompa izquierda… Fue un
día muy muy muy triste. Antes de entrar a quirófano, valoramos con el equipo
médico que si mi trompa derecha también estaba defectuosa, la deberían extraer
también. Yo no podía soportar la idea de ser estéril, de saber con certeza que
nunca podría ser madre de manera natural y pedí, por favor, que si aparentemente
estaba bien, la mantuviéramos.
Afortunadamente así fue, aunque
no tenemos garantías de su estado, incluso puede que esté perjudicando la
implantación de nuestros embriones… Mi diagnóstico de infertilidad es “el misterio de mis
trompas”
Pronto saldremos de dudas, ya que
con la eco en 3D se podrá comprobar… Os lo confieso, estoy muy asustada… No
quiero perder mi trompa derecha
Lola
