jueves, 24 de noviembre de 2016

Vértigo

Hacía tiempo que necesitaba pararme. Aprovechar esta pausa para sentirme y procesar los últimos cambios, las próximas ilusiones. 

En el mundo de la infertilidad, todas y todos los que os envolvéis de él, sabréis que esa sensación de sentirnos perdidas y perdidos, nunca nos abandona. La incertidumbre de un futuro imaginario que soñamos y anhelamos siempre está ahí, fijado en nuestra cabeza y en nuestro corazón, aunque con mucho miedo, incluso provocando vértigo. 

Así me siento, pase lo que pase, realice los pasos que haga, así me siento. 

El mes de noviembre está siendo un terremoto de emociones. 

Por un lado, me siento bien. Pues han sucedido cosas, han habido pasos. Pero por otro lado... Todo me vuelca al borde del abismo, con temor a no controlar las emociones y que todo se desemboque, a más tristeza y frustración. 

Sí, me llamaron por fin! Después de dos años en la lista de espera de la SS, llegó la llamada. Pensé que nunca llegaría sabéis. Primero, porque recuerdo ese número 1572 cómo un "bueno, apuntada estoy, aunque seguro qué lo consigo antes!". Qué inocente fui, cuándo confié plenamente en la posibilidad de ser madre desde el momento que inicié el mundo de las FIV's...Y ahora que lo reanudo, que próximamente vuelvo a adentrarme en él...qué ilusión y qué miedo... 

Entre este sentimiento de aproximación, de saber qué queda poco, J y yo decidimos viajar. Ya os comenté en el último post que este verano muy especial, tan especial que locamente sentimos la gran necesidad de visitar los campamentos de refugiados del Sáhara y ver a nuestra pequeña G y conocer a su familia. Bffff Lo reconozco, me siento eufórica! Me genera una adrenalina increíble, pero mezclada con el temblor de los cambios, es una bomba de nervios. Sabéis, viajo ahora porque dentro de mí hay un deseo incontrolable, un pensamiento que ronda en mi cabeza que me dice.. "luego no podré!". Inconscientemente he organizado un futuro "ideal" dónde viajo, viviendo esa gran experiencia y luego a nuestra vuelta, lo conseguimos. Somos papás. 

Aixxx cuántas esperanzas depositadas en este proceso. Pero qué pasará si así no es? Cómo gestionar tantas ilusiones perdidas, cómo seguir cargándonos de fuerza cuándo la vida nos debilita?

Me subo a la montaña rusa y aunque el vértigo me paraliza, cierro los ojos y sueño con la posibilidad de conseguirlo. 

Lola 

viernes, 9 de septiembre de 2016

Y llega septiembre...

Llevaba mucho tiempo desaparecida, demasiado. 

Empecé este blog con la intención de conectar mis sentimientos. Por un lado conmigo misma, y por otro con personas que pudieran entender la dureza del proceso de querer ser mamá y de encontrar tantísimas piedras durante el camino...

Disculparme, intento estar presente para seguir vuestras historias y acompañaros en la distancia, pero os tengo que decir que una razón de peso ha sido la causante de mi ausencia...

Me mantenido desaparecida porque J y yo hemos vivido un verano muy especial, la verdad, creo que el mejor verano de nuestras vidas. 

Un día, durante el mes de abril (me remonto a muchos meses atrás!!), sintiendo que mi esperanza se apagaba por momentos y que aún sabiendo que debía evitarlo, esa "obsesión" llamada el deseo de ser mamá me ocupaba una gran herida en mi corazón... recordé una idea que años anteriores se me había pasado por la cabeza: Participar en el proyecto de "Vacaciones en Paz" y acoger a un/a niño/a saharaui durante los meses de verano. Así es! Una bonita idea alocada que empezó a tomar forma en mi cabeza y que, así inesperadamente, se la propuse a J. 

"Tú estás loca!!!" Esas fueron sus palabras... 

Pero no sé si tal vez por sentirnos perdidos, decepcionados y agotados de tanto dolor, que J accedió a visitar la Asociación donde gestionan el proyecto y después de una larga visita donde conocimos de primera mano su bonita labor, decidimos que queríamos sentir la magia de participar de algo tan extremadamente extraordinario... Nos adentramos a la aventura de ser familia acogedora de una nena de 10 años saharaui, que vive refugiada en los campamentos de Tinduf, llamada G. 

G empezó a formar parte de nuestras vidas el 25 de junio, llenándonos el alma de felicidad y pasión. Os aseguro que desde entonces me siento alguien diferente. Vivir junto a ella sus primeras veces (subirse en un ascensor, bajar unas escaleras, ver el mar, bañarse en una piscina, ducharse, utilizar un wc, jugar con un globo de agua, probar una hamburguesa, ir al cine, tener agua corriente y luz eléctrica...) os aseguro que algo así, te revive. No soy capaz de explicar con tan pocas palabras algo tan bonito...

G se fue el 26 de agosto pero nos dejó algo sumamente maravilloso: ilusión. 

No sé como ha sido pero me he vuelto a ilusionar. Querer volver a verla, conocer a su familia y que ella llegue a conocer a nuestro esperado futuro bebé.. (algún día llegará no?), me ha llenado de esperanza y alegría. 

Después de su partida nos sentimos muy removidos. Y ahora qué hacemos? Nos ponemos en tratamiento? Esperamos? 

Queremos que G vuelva el verano que viene pero sabemos que si afortunadamente un tratamiento durante septiembre-diciembre funcionara, esperaríamos un bebé para el verano que viene. Podría venir ella en esas condiciones? Uffff muchas dudas y miedos. 

Ante esta incertidumbre, telefoneé a la Seguridad social para saber cuál era mi puesto en la lista de espera. Resultó una llamada con una grata sorpresa: 4 años van a pasar a ser 2 años!!! Así, que si todo va bien, a inicios del 2017 llega nuevamente nuestro momento!!! 

Sé que son unos cuantos meses, seguramente larguísimos! Pero nuestro bolsillo y G nos lo agradecerán, de manera que cerraremos el 2016 valorando otras cosas maravillosas, y prometiéndonos que el 2017 ha de ser "Nuestro Año".

Y aunque hoy me resbalan lágrimas, de echarla de menos, de sentir miedo a no saber qué pasará ni cómo.... Cierro los ojos y la imagino aquí, nuevamente en casa, estando yo embarazada y compartiendo con nosotros una vida plena. 

Deseo tanto que este sueño se haga realidad, que pondré todas mis fuerzas y esfuerzos en conseguirlo!

Un besito fuerte

Lola 

sábado, 23 de abril de 2016

Las trompas

Parece que la causa de mi infertilidad está ahí, en mis trompas.

Durante el estudio de fertilidad, en la histerosalpingografia algo detectaron. Se comprobó que en mi trompa derecha el contraste no pasaba, pudiendo haber una obstrucción u otra complicación.
Después de esta prueba vino mi FIV, finalizando con la primera transferencia negativa (mayo 2015). Decidimos entonces pasar un verano tranquilos y reanudarlo en septiembre. Pero no pudo ser, pues un bache en el proceso nos desequilibró por completo.

La regla, cómo algo habitual en mí, se empezó a atrasar. Sobre el día 30 de mi ciclo empecé a manchar marroncillo, como siempre me pasa, así que lo viví como un aviso de la menstruación. Notaba muchos dolores de ovarios, como retortijones, que aliviaba con ibuprofeno. Recuerdo incluso que nos fuimos de excursión a la montaña y me encontraba fatal, con náuseas y mareos. Aunque supuse que el mismo esfuerzo físico (últimamente ya no hago deporte!!) me podía influenciar.
A día 35 de mi ciclo, seguía manchando. Ya empezaba a mosquearme y decidí hacerme una prueba de embarzo, pero los test que tenía en casa estaban caducados. Googlé y encontré respuestas para todo… Me hice el test y negativo! Seguía esperando la regla… Desesperada el día 39 del ciclo repetí… y sorpresa! Test positivo! Os aseguro que no me alegré. Sabía que algo iba mal, muy mal. Cómo estaba muy intranquila, dos días después fui a urgencias y mi beta salió muy baja, valor 30. En la eco no se veía saquito… El gine me comentó que seguramente sería un aborto bioquímico y en breve lo perdería.

4 días después empecé a sangrar, día 45 de mi ciclo. Pensé que ya lo estaba perdiendo… Pero increíblemente una semana después, cuando me repetían la beta, el valor salía a 2500. No entendíamos nada… fue dificilísimo!! No conseguían ver el saquito y dejamos pasar 48h, para valorar si lo estaba perdiendo o verificar que era extrauterino… Dos días después, la beta era de 4500. Fue entonces cuando vieron el saco en mi trompa izquierda. Como el valor era menor de 5000 me pusieron metrotexate, un fármaco muy agresivo que me ayudaría a perderlo, que elimina las células vivas de tu cuerpo. 
Pero todo empezó mal y acabó peor.. 4 días más tarde el valor de mi beta había ascendido a 10000 y era peligroso para mí. Dos días después, en el último control, me operaban de urgencias perdiendo definitivamente mi trompa izquierda… Fue un día muy muy muy triste. Antes de entrar a quirófano, valoramos con el equipo médico que si mi trompa derecha también estaba defectuosa, la deberían extraer también. Yo no podía soportar la idea de ser estéril, de saber con certeza que nunca podría ser madre de manera natural y pedí, por favor, que si aparentemente estaba bien, la mantuviéramos.

Afortunadamente así fue, aunque no tenemos garantías de su estado, incluso puede que esté perjudicando la implantación de nuestros embriones… Mi diagnóstico de infertilidad es “el misterio de mis trompas”

Pronto saldremos de dudas, ya que con la eco en 3D se podrá comprobar… Os lo confieso, estoy muy asustada… No quiero perder mi trompa derecha


Lola

sábado, 16 de abril de 2016

El tiempo

Qué relativo es el tiempo, a veces tan fugaz y placentero que nos deja un sabor de querer inmortalizarlo, sintiendo y queriendo que no pase, deseando que el reloj pare para que sus agujas no avancen y faciliten que se nos escapen los segundos, los momentos…

Qué sensación tan amarga la de la lentitud del tiempo. Ese espacio dónde te sientes encerrada y ahogada en los días. Cuando crees que un mes puede ser algo eterno, inalcanzable, cuando visualizas el tiempo desde la pérdida de oportunidades, desde el miedo a no avanzar y caminar hacia el destino correcto. Sabiendo que las agujas van en contra de tus deseos. 

Saber cómo vivir en ese espacio de tiempo dónde la duda y la incertidumbre se apoderan de tus sueños no es nada fácil. Tengo la manía de contar; los días, los ciclos, las veces… Es curioso sabéis, porqué sé que en el fondo eso es un defecto. Qué bien me hace el control? Es que me garantiza el éxito? O simplemente intensifica mi ansiedad de querer?

Pero qué sumamente fácil puede resultar la teoría, y que complicada el llevarla a la práctica… Tengo la certeza que diluir mi ansia de búsqueda es ideal para mí, para mi cabeza… pero sobretodo paras las heriditas de mi corazón. Pero qué os diré… que aún he de practicar mucho, aprendiendo a descontrolar el tiempo y a dejar pasarlo sin que eso sea el centro de mis miedos. 

Lola

domingo, 10 de abril de 2016

Miedo

Ha sido una semana dura, mucho… Cuando crees que el camino es difícil y doloroso, de forma inesperada aparecen más piedras en él que te retan y te posicionan en un abismo agotador. 
A veces, sin poder remediarlo, me sitúo en el “porqué”. No entiendo ni encuentro las razones que me alivien, que me hagan entender el porqué siento que a pesar de mis esfuerzos, la vida no rueda cómo me gustaría…

Hace 5 años en mi familia pasó algo que nos cambió la vida. Desde entonces vivimos en una cuerda floja que continuamente nos desequilibra y asusta… En medio de todo este calvario, en el centro del miedo a perder a una persona vital en tu vida, escuchas frases cómo… “no me quieres dar un nieto” “vosotros para cuándo” “eso le haría muy feliz, que le dierais un nieto”… Y sólo me queda sonreír, con una de esas sonrisas falsas que me hieren lentamente y me asfixian en lo más profundo de mi ser…

Os confieso que me asusta. Qué pueda pasar, que pueda perderle y no haberlo conseguido… No haberle hecho abuelo. Este sentimiento es abismal y me produce vértigo.

Y ahí me encuentro, luchando contra viento y marea, entre el miedo y el esfuerzo, entre la esperanza y la desilusión, entre la incomprensión y la soledad… Sabiendo que el camino es largo y que las piedras permanecerán. Sabiendo que he de estar preparada, para todo lo que aparezca en él… Aprendiendo a saltar, a escalar o caer, lo que haga falta. Tomando conciencia de qué no depende de mí, y que el azar y el tiempo me dará las respuestas.


Lola 

sábado, 2 de abril de 2016

La negativa

Hay tantos sentimientos y emociones durante la betaespera que cuándo llega la negativa, difícilmente sé describir o expresar cómo me siento... 

Ayer me levanté temprano, más temprano que habitualmente. Había de acercarme a las consultas externas de mi clínica para hacerme la analítica pertinente que dictaminaría mi estado. Por fin, después de largos y silenciosos 12 días sabríamos si aquel embrión que delicadamente me colocaron, había decidido agarrarse a mí y quedarse con nosotros durante un largo y maravilloso tiempo...

Ayer en Barcelona fue un día caótico! Amanece lloviendo. Día gris, me parece muy triste. 
A  las 8:20h analítica realizada y me dispongo a acercarme a una cafetería a reponer fuerzas antes de iniciar mi larga jornada laboral. Aún estaba tranquila... A las 9:30h llegada al trabajo. Empieza la espera y siento mis nervios a flor de piel...

Es curioso cómo no despego mis ojos de la pantalla del móvil. Espero que se ilumine y aparezca ese número tan largo. Reconozco que me cuesta concentrarme en el trabajo, y que van pasando los minutos, no rindo demasiado en esos momentos...aunque no me importa... Me digo a mí misma que estoy orgullosa, que estoy allí, y que sea cuál sea el resultado, acabaré exitosamente mi jornada laboral con la cabeza alta (hasta las 20h no plegaría...).

Esta vez, afortunadamente, a las 12:30h recibo la llamada. Noto cómo el corazón se acelera e incluso mis manos tiemblan...Siempre son las mismas palabras..

- Hola, (dicen mi nombre y apellidos), te llamo de la clínica para facilitarte los resultados de su beta. Lo siento, no tengo buenas noticias. La beta ha dado negativa...

A partir de aquí, el resto de palabras para mí son un sin sentido. Nada más me importa... ya sé que me volverán a llamar para darme cita. Yo sólo me quedo con la decepción. Otra vez ha pasado, y esta vez era la última... no me quedan embriones congelados. C'est fini por ahora... Me siento infinitamente triste... Mi cabeza es una bomba, son segundos inexplicables. 

Mi compañera de trabajo, que es un sol y una gran amiga, se acerca y me da ánimos. Aunque estoy fría, paralizada, y concentro mi energía en no romper a llorar. Intento reanudar mi trabajo, escribo algunos watshapps y sobre todo aviso a J. aunque sé que está trabajando y aún no podré hablar con él... Este estado de fortaleza dura más bien poco... en breves minutos exploto... Me ahogo y las lágrimas caen fuertemente por mis mejillas... 

Después de unos minutos de repetirme, "No lo entiendo, pq? Qué injusto!"... me recompongo y reanudo mi trabajo. Me siento fuerte y me digo a mí misma que ahora no es el momento de decaer. Finalizo el día cómo puedo, el cansancio me puede...

Sé que todo se removerá. Sé que flaquearé y que no podré sostener tanta presión. Otra decepción, esta vez tampoco ha podido ser, Veo el largo camino que nos toca recorrer y os aseguro que me ahogo. Pero he decidido darme un respiro y al menos, unos días, descansar de tanta presión. La betaespera ha sido muy muy muy dura. Y ahora, en cierta manera, siento un gran alivio... Me merezco tiempo para mí, para reorganizar mi cabeza y poner tiritas a mi corazón. Siento que está muy herido y que me pide un STOP. Y decido escucharlo y mimarlo, creo que se lo merece. Me lo merezco...

Lola

lunes, 28 de marzo de 2016

Los síntomas

Te acompañan durante todo el proceso. Los sientes, los analizas, estudias, comparas...buscando su causa o razón. Son verdaderamente molestos, incómodos y provocan en la mujer un sentimiento de incertidumbre e incluso en mí, de angustia....

Es realmente curioso que hayan aparecido justo en el momento que he querido ser mamá, o han estado siempre en mí? aix.... es que no lo recuerdo.... Pero justo desde que anhelo el embarazo, están en mí y me persiguen constantemente...

Soy de esas mujeres que los siente muy intensamente. Que 10 días antes de que baje la regla, ya los siento!!! y creerme, es horrible...

Desde el día de la transfer... ahí están conmigo!! Los dolores de ovarios no han cesado ni un momento... y en este ciclo que ha sido natural, no hay medicación que los enmascare... El pecho está hinchado y sensible. Y me siento como un globito que está a punto de echar a volar...

No me ayudan a estar positiva... Sé que no debería decirlo, pero hacerlo me libera; son síntomas de regla... Intento recordar los síntomas de mis dos embarazos. En el bioquímico tuve menos síntomas y en el ectópico tuve un dolor de ovarios increíble, pero claro, no eran buen pronóstico...

Lo sé, lo mejor es olvidarme de ellos y centrarme en el pensamiento positivo, aunque reconozco que me cuesta muchísimo....

Ya queda menos!!

Lola

sábado, 26 de marzo de 2016

La Betaespera

Uno de los momentos más duros del proceso es éste, la betaespera. Y en éste me encuentro yo.
Hoy es el día 6 post tranfer de mi último embrión congelado, de una FIV que transcurrió en febrero del 2015. Sí, en un año sólo me podido hacer un tratamiento...

Era mi primera FIV. El día de la punción me anunciaban que sacaron 19 óvulos y que todo apuntaba a que había hecho una hiperestimulación. Me explicaron que debido a mi estado, era recomendable congelar los óvulos fecundados y que pasado un par de meses, me harían la transferencia. Y así fue...
De 19, fecundaron 18 y finalmente pudieron vitrificar 17. Recuerdo exactamente aquello cómo un logro! Bueno, y así me lo hizo creer mi doctora. Ahora, después de un año y pico, es para mí un gran fracaso....

En mayo del 2015 mi primera trasferencia. Qué ilusionados estábamos! Nuestra sorpresa fue cuando la bióloga nos explicó que tuvieron que descongelar 6 embriones para conseguir 2 buenos... Pensamos, tantos?? Aunque no le dimos demasiada importancia, dado que aún nos quedaban 11!
Mi primera betaespera y resultado negativo... Primera gran decepción.

Decidimos entonces dejar pasar el verano. Disfrutar de las vacaciones, la playa, el sol, las cervecitas y probar eso que a todo el mundo le encanta decir... "relajaros y ya veréis que cuándo menos lo esperéis, llega el momento!". La verdad, fueron unas vacaciones estupendas...

Esperábamos mi regla a finales de septiembre y no llegaba...Yo tenía muchísimos dolores de ovarios y empecé a manchar "marroncillo" así que sabía que ya pronto llegaría... Pero viendo que no llegaba, me hice un test de orina y sorpresa, positivo!!!!! Cómo podía ser... El 23 de octubre me operaban de urgencias. Embarazo ectópico y pérdida de mi trompa izquierda. Fue un golpe durísimo... Segunda gran decepción. Diagnóstico: el misterio de mis trompas... (ahí la fuente de mi infertilidad, parece ser)

Enero 2016, segunda transferencia (ésta sí pensaba!). Tuvieron que descongelar 8 para encontrar 2 buenos... Nuestras ilusiones empezaban a flaquear.. Resultado de la beta, negativa! Tercera gran decepción...

Y así estamos ahora, agotando nuestra última oportunidad. De los 17 quedaban 3, sólo 3. Y de estos sólo sobrevivió uno, que ahora se encuentra en mi interior.

Es tan difícil estar positiva... pensar que ésta va a ser la definitiva... Esta transferencia han decidido hacerla con un ciclo natural, así que no estoy tomando nada de medicación. Hoy, en mi día 6, siento síntomas premenstruales fuertes y aunque lo intento, no dejo de tener en mi cabeza que ya se ha perdido, y que tampoco quiso quedarse conmigo. Seguramente porque no pudo... Ya que puede que no fuera lo suficientemente fuerte para agarrarse a mí y quedarse 9 meses más...

Aún estoy en la mitad de la betaespera, pero me parece una eternidad todo lo que me queda...

Lola

jueves, 24 de marzo de 2016

y así empezó todo...

He leído tantas entradas de blogs, tantos comentarios, he compartido tantas experiencias desde la distancia, empatizando, buscando similitudes y palabras que aliviaran mi desesperación...  Que he pensado que lo justo, que lo más apropiado, puede que fuera compartir también mi historia y experiencia con vosotras, que cómo yo, vive día a día la gran aventura de ser mamá...

Todo empezó hace algo más de tres años, cuándo tomamos la decisión de ser papás! Recuerdo que yo ya le había comentado a J que tenía ganas de ser mamá, aunque él, desde el miedo, aún pensaba que no era nuestro momento. Pero en mi 30 cumpleaños, me sorprendió diciendóme.. "Porqué no?Hagámoslo! Empecemos a buscarlo" Y yo, tan ilusionada y decidida, le respondí con mi más sincero abrazo...

Sabéis, no ha sido fácil; Un aborto bioquímico. Un embarazo ectópico que acaba en laparoscopia y la pérdida de mi trompa izquierda. Una FIV con hiperestimulación. Dos transferencias de embriones congelados con resultado negativo. Y ahora, mi útima transfer con un embrión que quién sabe, tiene posibilidad...

Lo sé, que os diré a vosotras, que me entendéis perfectamente, mejor que nadie!

Es ahí dónde emergen mis ganas de compartir con quién me lea mi historia. Porqué sé que encontraré las palabras más sinceras, que encontraré alivio y comprensión... Pero que a la vez podré aportar mi experiencia, sumándome a esta gran cadena de ayuda mútua que configuramos todas aquellas personas que conocemos el duro y difícil camino de la fertilidad...

Lola