viernes, 9 de septiembre de 2016

Y llega septiembre...

Llevaba mucho tiempo desaparecida, demasiado. 

Empecé este blog con la intención de conectar mis sentimientos. Por un lado conmigo misma, y por otro con personas que pudieran entender la dureza del proceso de querer ser mamá y de encontrar tantísimas piedras durante el camino...

Disculparme, intento estar presente para seguir vuestras historias y acompañaros en la distancia, pero os tengo que decir que una razón de peso ha sido la causante de mi ausencia...

Me mantenido desaparecida porque J y yo hemos vivido un verano muy especial, la verdad, creo que el mejor verano de nuestras vidas. 

Un día, durante el mes de abril (me remonto a muchos meses atrás!!), sintiendo que mi esperanza se apagaba por momentos y que aún sabiendo que debía evitarlo, esa "obsesión" llamada el deseo de ser mamá me ocupaba una gran herida en mi corazón... recordé una idea que años anteriores se me había pasado por la cabeza: Participar en el proyecto de "Vacaciones en Paz" y acoger a un/a niño/a saharaui durante los meses de verano. Así es! Una bonita idea alocada que empezó a tomar forma en mi cabeza y que, así inesperadamente, se la propuse a J. 

"Tú estás loca!!!" Esas fueron sus palabras... 

Pero no sé si tal vez por sentirnos perdidos, decepcionados y agotados de tanto dolor, que J accedió a visitar la Asociación donde gestionan el proyecto y después de una larga visita donde conocimos de primera mano su bonita labor, decidimos que queríamos sentir la magia de participar de algo tan extremadamente extraordinario... Nos adentramos a la aventura de ser familia acogedora de una nena de 10 años saharaui, que vive refugiada en los campamentos de Tinduf, llamada G. 

G empezó a formar parte de nuestras vidas el 25 de junio, llenándonos el alma de felicidad y pasión. Os aseguro que desde entonces me siento alguien diferente. Vivir junto a ella sus primeras veces (subirse en un ascensor, bajar unas escaleras, ver el mar, bañarse en una piscina, ducharse, utilizar un wc, jugar con un globo de agua, probar una hamburguesa, ir al cine, tener agua corriente y luz eléctrica...) os aseguro que algo así, te revive. No soy capaz de explicar con tan pocas palabras algo tan bonito...

G se fue el 26 de agosto pero nos dejó algo sumamente maravilloso: ilusión. 

No sé como ha sido pero me he vuelto a ilusionar. Querer volver a verla, conocer a su familia y que ella llegue a conocer a nuestro esperado futuro bebé.. (algún día llegará no?), me ha llenado de esperanza y alegría. 

Después de su partida nos sentimos muy removidos. Y ahora qué hacemos? Nos ponemos en tratamiento? Esperamos? 

Queremos que G vuelva el verano que viene pero sabemos que si afortunadamente un tratamiento durante septiembre-diciembre funcionara, esperaríamos un bebé para el verano que viene. Podría venir ella en esas condiciones? Uffff muchas dudas y miedos. 

Ante esta incertidumbre, telefoneé a la Seguridad social para saber cuál era mi puesto en la lista de espera. Resultó una llamada con una grata sorpresa: 4 años van a pasar a ser 2 años!!! Así, que si todo va bien, a inicios del 2017 llega nuevamente nuestro momento!!! 

Sé que son unos cuantos meses, seguramente larguísimos! Pero nuestro bolsillo y G nos lo agradecerán, de manera que cerraremos el 2016 valorando otras cosas maravillosas, y prometiéndonos que el 2017 ha de ser "Nuestro Año".

Y aunque hoy me resbalan lágrimas, de echarla de menos, de sentir miedo a no saber qué pasará ni cómo.... Cierro los ojos y la imagino aquí, nuevamente en casa, estando yo embarazada y compartiendo con nosotros una vida plena. 

Deseo tanto que este sueño se haga realidad, que pondré todas mis fuerzas y esfuerzos en conseguirlo!

Un besito fuerte

Lola