miércoles, 22 de febrero de 2017

2a FIV

Después de dos años de la 1ª FIV, llegó el momento de que mi cuerpo se sometiera a otra estimulación. Seguro que muchas de las que me leéis ya sabéis cómo es este proceso. Cada noche uno o dos pinchacitos en mi barriga de diferentes hormonas que controlaban mi ovulación y la estimulaban para que mis queridos ovarios tuvieran una respuesta óptima y obtuviéramos unos ovocitos preciosos entre los cuales podría estar, mi futuro/a bebé…

La punción fue bien; 8 óvulos, 7 de los cuales fecundaron. Una buena respuesta después de una estimulación leve que me dejó el cuerpo dolorido, hinchado, y sobre todo, muy agotado… Tres días después llegó la transferencia. De los 7, dos embriones bonitos y buenos llegaron a mí. Realmente es el momento más precioso de todo el proceso… ver como entran en ti, mientras suplicas en silencio que por favor, se queden contigo…
A partir de aquí, 11 días difíciles, muy muy muy duros… La betaespera es la fase final y la más complicada. Desde la punción, noté que mi cuerpo se había quedado resentido.  Desde el principio sentí dolor de pechos y bajo el vientre, con dolores fuertes que venían y se iban, tales cómo cuando la regla va a aparecer. No me pareció normal pero claro, qué es o no normal durante el tratamiento? Todo es tan relativo y cada cuerpo responde a su manera, así que intenté esperanzarme y repetirme una y otra vez, que ésta podía ser la definitiva.

A día 9 post transfer ya no pude más y me hice un TE (lo sé, es lo peor! Pq lo hice?). La ansiedad de no saber, la espera, la incertidumbre… realmente hacen tan mala pasada que fui incapaz de contener mis ganas. Sabía que saldría negativo (eso intuía!), aunque el dolor de ver un TE blanco nuclear… es indescriptible. Los dos días que me quedaban fui asimilando que no lo había conseguido. Sé que era pronto para darlo todo por perdido, y aunque puede que algún día me equivoque, conozco mi cuerpo y yo sentía que ya no estaban conmigo. Ninguno había sido suficientemente fuerte para agarrase a mí…

A 11 días post tranfer, analítica y beta negativa. La sensación de impotencia e injusticia pudo conmigo. Me sentí hundida. Porqué? Es lo único que me repito… porqué?

No tener respuestas me ahoga, os lo aseguro. Y el miedo de no obtenerlas, me supera…
Llevamos más de 4 años, me parece demasiado. Y pensar que el tiempo puede seguir corriendo y yo, puedo seguir viendo la vida pasar, me atormenta.

Coger las riendas y buscar las respuestas. He decidido acogerme a este consejo, dando pasos con iniciativa. El viernes tenemos visita con una inmunóloga para valorar más pruebas y buscar asesoramiento.


Necesito más que nunca dar pasos firmes. Necesito que el tiempo se pare y obtener respuestas. Las habrá?

Lola

No hay comentarios:

Publicar un comentario